EL BUEN PASTOR

Al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas porque estaban extenuadas y abatidas, "como ovejas que no tienen pastor"(Mt. 9,36). También ahora las gentes andan hambrientas, sedientas, errantes (Am. 8,11 ss), a pesar de los ritos, doctrinas y normas, siguen buscando. Buscan mesa, una copa, una luz en la noche y, además, encontrar el camino. En definitiva, buscan la vida, una vida abundante.

 

 

YO VOY CON EL BUEN PASTOR,

NADA ME FALTA,

NADA ME FALTA.

POR PRADOS DE FRESCA HIERBA

ME APACIENTA,

HACIA LAS AGUAS DE REPOSO

ME CONDUCE

Y VELA POR MI ALMA

Y REPARA MIS FUERZAS.

 

TU PREPARAS ANTE MI UNA MESA

FRENTE A AQUELLOS QUE SIN CAUSA

ME ODIAN.

TU ME UNGES, TU LEVANTAS MI CABEZA

REBOSANTE ESTA MI COPA.

 

 

YO VOY CON EL BUEN PASTOR,

NADA ME FALTA,

NADA ME FALTA.

POR PRADOS DE FRESCA HIERBA

ME APACIENTA,

HACIA LAS AGUAS DE REPOSO

ME CONDUCE

Y VELA POR MI ALMA

Y REPARA MIS FUERZAS.

 

TU ILUMINAS EN LA NOCHE EL ABISMO

QUE SE ESCONDE ANTE MI

COMO UN LAZO,

TU ME GUÍAS, TU CONDUCES MI DESTINO

POR TI SON FIRMES MIS PASOS.

 

 

YO VOY CON EL BUEN PASTOR,

NADA ME FALTA,

NADA ME FALTA.

POR PRADOS DE FRESCA HIERBA

ME APACIENTA,

HACIA LAS AGUAS DE REPOSO

ME CONDUCE

Y VELA POR MI ALMA

 

Y REPARA MIS FUERZAS.

 

TU HAS VENIDO PARA QUE QUIEN TE SIGA

TENGA VIDA Y UNA VIDA

 ABUNDANTE,

TU CONOCES UNA A UNA A TUS OVEJAS

Y POR ELLAS DAS TU SANGRE.

 

 

YO VOY CON EL BUEN PASTOR,

NADA ME FALTA,

NADA ME FALTA.

POR PRADOS DE FRESCA HIERBA

ME APACIENTA,

HACIA LAS AGUAS DE REPOSO

ME CONDUCE

Y VELA POR MI ALMA

 

Y REPARA MIS FUERZAS.