CUANDO DORMÍA

CUANDO DORMÍA MI CORAZÓN VELABA,

LA VOZ DE MI AMADO OÍ,

ABRE HERMANA MÍA, ÁBREME PALOMA,

QUE MI CABEZA ESTA CUBIERTA DE ROCÍO

Y MIS CABELLOS DEL RELENTE DE LA NOCHE.

 

 

METIÓ LA MANO POR EL AGUJERO DE LA CERRADURA

Y TODA ENTERA ME ESTREMECÍ,

ME LEVANTE CORRIENDO Y MIS MANOS DESTILARON MIRRA,

MIRRA FLUIDA MIS DEDOS POR EL PESTILLO DE LA PUERTA

 

 

YO OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN,

SI ENCONTRÁIS A MI AMADO,

DECIDLE QUE MUERO DE AMOR.

YO OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN,

SI ENCONTRÁIS A MI AMADO,

DECIDLE QUE MUERO DE AMOR.

 

 

ABRÍ, ABRÍ A MI AMADO PERO NO ESTABA,

YA HABÍA PASADO,

Y MI ALMA SE ESCAPO EN SU HUIDA,

LO BUSQUE, NO LO HALLE,

LO LLAME, LO LLAME Y NO ME RESPONDIÓ.

 

ME ENCONTRARON LOS GUARDIAS QUE HACEN LA RONDA,

ME GOLPEARON, ME DESNUDARON LOS GUARDIAS DE LAS MURALLAS.

 

 

YO OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN,

SI ENCONTRÁIS A MI AMADO,

DECIDLE QUE MUERO DE AMOR.

YO OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN,

SI ENCONTRÁIS A MI AMADO,

DECIDLE QUE MUERO DE AMOR.