EL SIERVO DE YAHVE

EL SEÑOR ME HA DADO LENGUA DE DISCÍPULO

PARA QUE HAGA SABER AL CANSADO

UNA PALABRA ALENTADORA.

MAÑANA TRAS MAÑANA DESPIERTAS TU MI OÍDO,

PARA HACERME ESCUCHAR CON LOS DISCÍPULOS.

 

 

EL SEÑOR, EL SEÑOR,

EL SEÑOR ME HA ABIERTO EL OÍDO.

EL SEÑOR, EL SEÑOR,

EL SEÑOR ME HA ABIERTO EL OÍDO.

 

YO NO ME RESISTÍ,

NI ME HICE ATRÁS,

OFRECÍ MIS ESPALDAS A LOS QUE ME PEGABAN.

 

Y YO NO ME RESISTÍ, NO ME RESISTÍ.

OFRECÍ MIS MEJILLAS A LOS QUE MESABAN MI BARBA.

Y YO NO ME RESISTÍ, NO ME RESISTÍ.

 

 

MI ROSTRO NO ESQUIVO INSULTOS NI SALIVAZOS,

POR QUE YO YA SABIA QUE TU HABÍAS DE AYUDARME,

POR ESO PUSE MI ROSTRO DURO COMO LA PIEDRA,

ESTABA SEGURO QUE NO QUEDARÍA AVERGONZADO.

 

 

CERCA ESTAS, CERCA ESTAS TU, SI TU SALVAS

QUIEN PELEARA CONMIGO.

SI TU AYUDAS, SI TU ME AYUDAS, SI TU SALVAS

QUIEN ME CONDENARA.

 

 

VOSOTROS QUE ESCUCHÁIS AL SEÑOR,

OÍD LA VOZ DE SU SIERVO

Y AQUEL QUE SE ENCUENTRE EN LA TINIEBLA

TENGA CONFIANZA EN EL

QUE SE ACUERDE DE SU NOMBRE.

 

 

CERCA ESTAS, CERCA ESTAS TU, SI TU SALVAS

QUIEN PELEARA CONMIGO.

SI TU AYUDAS, SI TU ME AYUDAS, SI TU SALVAS

QUIEN ME CONDENARA.