QUE QUIEREN ESAS NUBES QUE CON FUROR SE AGRUPAN

No sabemos qué acontecimientos concretos llevaron al poeta José Zorrilla (1817-1893) a reconocer en una tempestad la presencia velada del Señor. Sabemos que la palabra de Dios ante nada retrocede (Sb 6,5-7) y que el Señor viene a juzgar, ya en el presente, como aparece en los sueños de Daniel. El universo mismo se pone a su servicio. Lo contemplan los discípulos en el episodio de la tempestad calmada y dicen con asombro: ¿ Quién es este que hasta los vientos y el mar le obedecen? (Mt 6,27)

 

¿QUE QUIEREN ESAS NUBES QUE CON FUROR SE AGRUPAN

DEL AIRE TRANSPARENTE POR LA REGIÓN AZUL?

¿QUE QUIEREN CUANDO EL PASO DE SU VACÍO OCUPAN

DEL CENIT SUSPENDIENDO SU TENEBROSO TUL?

 

 

¿QUE INSTINTO LAS ARRASTRA?¿QUE ESENCIA LAS MANTIENE?.

¿CON QUÉ SECRETO IMPULSO POR EL ESPACIO VAN?

¿QUE SER VELADO EN ELLAS ATRAVESANDO VIENE

LA ALTURA DE LOS CIELOS CON MISTERIOSO AFÁN?

 

 

¡SEÑOR YO TE CONOZCO! LA NOCHE AZUL, SERENA,

ME DICE DESDE LEJOS: “TU DIOS SE ESCONDE ALLÍ”;

PERO LA NOCHE OSCURA, LA DE NUBLADOS LLENA,

ME DICE MAS PUJANTE: “TU DIOS SE ACERCA A TI”.

 

CONOZCO, SI, TU SOMBRA QUE PASA SIN COLORES

DETRÁS DE ESOS NUBLADOS QUE BOGAN EN TROPEL;

CONTEMPLO EN ESAS  NUBES DE SÚBITOS FULGORES,

DE TRUENOS Y AGUACEROS LOS SUEÑOS DE DANIEL.