- LA CRISIS. Entre otras crisis

Creado en Miércoles, 17 Junio 2015 Última actualización en Jueves, 02 Julio 2015

- LA CRISIS
Entre otras crisis


1. Cuando se habla de crisis en nuestro contexto, se entiende la crisis económica del capitalismo global, la crisis del primer mundo. Pero hay otras crisis: la crisis alimentaria, la más grave de todas, la crisis del tercer mundo; la crisis ecológica, consecuencia del abuso de los recursos naturales, la crisis del planeta; la crisis energética, vinculada al declive del petróleo. Así pues, la crisis económica se sitúa entre otras crisis.
2. La crisis alimentaria es la crisis del hambre, la crisis del tercer mundo. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, el número de hambrientos alcanza en 2009 a 1.000 millones de personas. Es "el punto más alto de la historia". Mientras tanto, la ayuda alimentaria mundial está en "el nivel más bajo de los últimos veinte años". El hambre es lo que más mata en el mundo. Según la FAO, la Organización Mundial de la Alimentación, cada día mueren de hambre unas 70.000 personas (40.000 niños). Y esto sucede en un planeta que produce más alimentos de los que serían necesarios para satisfacer las calorías de la población mundial.
3. En una reunión que tuvo lugar en Roma en junio de 2002, la FAO pidió formalmente a los países ricos la constitución de un fondo extraordinario para erradicar el hambre en el mundo: 50.000 millones de dólares al año. Los países ricos dijeron que no tenían recursos. Sin embargo, nueve meses más tarde, en marzo de 2003, hubo cuatro veces más, 200.000 millones de dólares, para financiar la guerra de Irak, que ha supuesto ya un gasto de 600.000 millones de dólares, doce veces más de lo que pedía la FAO. Con ese dinero se habría acabado el hambre en el mundo durante doce años.
4. La crisis ecológica es la crisis del planeta, provocada por el abuso de los recursos naturales. De continuar así, en una generación será necesario un segundo planeta. El mundo se aproxima a una crisis ecológica que ha superado ya el 30 por ciento de la capacidad del planeta para regenerarse, señala el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en su informe Planeta Vivo 2008. El consumo humano se ha duplicado durante los últimos 45 años como resultado del crecimiento demográfico (población mundial, 6.800 millones) y del estilo de vida. Los desperdicios de la actividad humana se acumulan en el aire, la tierra y el agua. Los recursos del planeta son limitados. Se impone reducir el consumo superfluo y repartir los recursos existentes.
5. Los combustibles fósiles suponen el 97 por ciento de la energía primaria que se consume en el mundo: el 38 por ciento es carbón; el 40 por ciento, petróleo; el 19 por ciento, gas natural. Estas energías generan contaminación y no son renovables. Se estima que el petróleo durará 45 años más, el gas natural 65 y el carbón 230. Cada vez son más los expertos que alertan sobre el calentamiento global asociado al incremento de emisiones de gases de efecto invernadero.
6. La crisis energética está vinculada al declive del petróleo. Los expertos señalan que el nivel de extracción de crudo ha alcanzado ya su punto de inflexión, en que la demanda es superior a la oferta. El período de explotación que empezó a finales del siglo XIX se cerrará en los próximos 50 años. Esto ha llevado y (probablemente) llevará a conflictos entre países. La guerra de Afganistán, como la de Irak, tiene que ver con el petróleo. La compañía que está dirigiendo la construcción de un oleoducto en esos países es una compañía americana, Halliburton, cuyo principal accionista es Dick Cheney, vicepresidente de EE UU hasta 2008.
7. Se buscan energías alternativas. Por ejemplo, en los agrocombustibles, intentando utilizar cereales para convertirlos en alcohol o en productos que puedan servir para la alimentación de vehículos, pero esto repercute negativamente en el problema del hambre. Hay una investigación en determinados aceites y algas. La energía nuclear tiene sus riesgos. Están las energías renovables o limpias, que no contaminan, como la energía solar, la energía eólica, las mareas marinas, el hidrógeno. El hidrógeno no existe aislado en la naturaleza, por lo que no se puede extraer de ningún sitio a bajo costo.
8. La crisis económica, originada en Estados Unidos, estalla en 2008. Se apuntan diversas causas: en el ámbito financiero (falta de regulación, abusos financieros), en el ámbito económico (modelo de crecimiento indefinido, insostenible), en el ámbito social (protección insuficiente). Se han dado elementos nuevos que antes no existían. Por ejemplo, la absoluta liberalización del mercado de capitales, sin control alguno por parte de una organización nacional o internacional que revise operaciones y especulaciones. Hace veinte años, antes de la caída del muro de Berlín, los Estados tenían capacidad de intervención en estos casos.
9. El dinero que se mueve en Bolsa con carácter especulativo representa del orden de cuarenta veces más que el movimiento del dinero a largo plazo. Las acciones que se compran y se venden en el mismo día valen cuarenta veces más que las que se compran para tenerlas en un plan de ahorro. Esto acaba generando una burbuja financiera. Las acciones suben artificialmente, pero esa burbuja, como se hincha, puede deshincharse. Es lo que ha pasado ahora. Muchas empresas, en este caso también de intermediación bancaria, que habían asumido grandes riesgos en esas inversiones, se ven afectadas en su liquidez. Entonces los bancos restringen la concesión de créditos, lo que acaba incidiendo en la economía real.
10. ¿Qué hacer? En primer lugar, hay que pensar en las víctimas de la crisis. En nuestro caso, el paro registrado en octubre de 2009 es, según el Ministerio de Trabajo, de 3.808.353 parados. Hay gente que sufre y hay que asistirla, pero no de mala manera, endeudando más a los gobiernos, sino buscando más recursos. Se calcula que en España el fraude público es de unos 80.000 millones de euros anuales. Si esta cifra se reparte entre cuatro millones de parados que podemos tener, corresponden 20.000 euros a cada parado, lo que es más que el sueldo medio del país. En segundo lugar, todo el dinero público que se dé a los bancos, debe convertirse en participación pública del gobierno en esos bancos. Además, hay que acabar con los paraísos fiscales. Unos 16 billones de dólares están escondidos en paraísos fiscales. Estos billones deberían trasladarse a un banco normal. Sólo por el pago de impuestos que está escondido en paraísos fiscales, tendríamos 200.000 millones de dólares al año, lo que representa cuatro veces más de lo que, según la FAO, se necesita para erradicar el hambre en el mundo en un año. Hay que invertir responsablemente. Desde hace algunos años se han puesto en marcha los llamados bancos éticos. De una u otra forma, hemos de trabajar por un mundo distinto, un mundo basado en la paz, la justicia y la igualdad (A. Oliveres, ¡En qué mundo vivimos!, 2009).
11. El reciente informe de Caritas Española. recoge los desastres sociales de la crisis. Las demandas de ayuda urgente en la primera mitad de 2009 han aumentado un 40,7 por ciento con relación a 2008. Alimentación y vivienda son los problemas que exigen más atención. Los casos que llegan por la vivienda tienen que ver con impagos de hipotecas, deudas de alquileres, que provocan embargos y desahucios, o recibos de luz, agua o gas no satisfechos. Caritas invirtió en 2008 casi 217 millones de euros que beneficiaron a más de 9 millones de personas dentro y fuera de España. Ver también la perspectiva de Cruz Roja Española, Estrategias de la Sociedad Civil ante la crisis y los riesgos de exclusión social.
12. En la Biblia, la pobreza es un mal que hay que combatir en medio de un pueblo fraterno. Los profetas denuncian las diferencias escandalosas entre ricos y pobres, la opresión que sufren los débiles, la rapacidad de los poderosos: "Escuchad esto los que pisoteáis al pobre y queréis suprimir a los humildes de la tierra...¡Jamás he de olvidar vuestras acciones!" (Am 8,4-7). Los profetas anuncian que una sociedad así no puede subsistir:
13. Recordamos la experiencia de José, que interpretó el sueño del faraón y predijo la crisis de su tiempo: "Se cumplió su predicción y le acreditó la palabra del Señor" (Sal 105) Veamos el sueño: "Resulta que estaba yo parado a la orilla del río, cuando de pronto suben del río siete vacas lustrosas y de hermoso aspecto, las cuales pacían en el carrizal. Pero he aquí que otras siete vacas subían detrás de aquellas, de muy ruin y mala catadura y macilentas, que jamás vi como aquellas en toda la tierra de Egipto, de tan malas. Y las siete vacas macilentas y malas se comieron a las siete vacas primeras, las lustrosas. Pero una vez que las tuvieron dentro, ni se conocía que las tuviesen, pues su aspecto seguía tan malo como al principio. Entonces me desperté y volví a ver en sueños cómo siete espigas crecían en una misma caña, henchidas y buenas... " (Gn 41,17-22). José interpreta el sueño: "Las siete vacas gordas son siete años de abundancia...y las siete vacas flacas...siete años de hambre...Y el que se haya repetido el sueño del faraón dos veces, es porque la cosa es firme de parte de Dios" (41,26-32).José gestiona la crisis: "Haced lo que él os diga", ordena el faraón (45,53-55).
14. Juan el Bautista llama a la conversión a quienes se consideran creyentes de toda la vida: "Dad frutos dignos de conversión" (Lc 3,8). A la pregunta: ¿Qué debemos hacer?, responde: Es preciso compartir, evitar los abusos, no aprovecharse del poder. Por ejemplo, "el que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo" (Lc 3,10-14).
15. El Evangelio denuncia el abismo social que separa a ricos y pobres (Lc 16,19-31). Jesús no se pone del lado del dinero y del poder. Entre la muchedumbre y los poderosos, opta por la muchedumbre vejada y abatida (Mt 9,36). "No podéis servir a Dios y al dinero", dice Jesús (Mt 6,24). Y también:"¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!". Los discípulos preguntan: Entonces ¿quién puede salvarse? Responde Jesús:"Para los hombres es imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios" (Mc 10,23-27). El Evangelio nos invita a estar vigilantes "ante lo que se le viene encima al mundo" (Lc 21,25-28).
16. "Vuestra riqueza está podrida", denuncia a los ricos la carta de Santiago (St 5,1-6). En los Hechos de los Apóstoles se habla de un profeta llamado Agabo que anunció "una gran hambre sobre toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio". Según Josefo, el hambre produjo verdaderos desastres en Palestina en los años 46-47 (Antigüedades XX,101). "Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea" (Hch 11,27-30). Los primeros cristianos todo lo ponen en común. La comunión de corazones se manifiesta en una efectiva comunicación de bienes, que alcanza a cada uno según su necesidad (Hch 2,42-44;4,32;2 Co 8 y 9).
17. En la línea de los profetas y del Evangelio, el Concilio Vaticano II denuncia las grandes diferencias sociales como una injusticia que es preciso eliminar: "Mientras muchedumbres inmensas carecen de lo estrictamente necesario, algunos...viven en la opulencia o malgastan sin consideración" (GS 63). Para satisfacer las exigencias de la justicia se han de eliminar las enormes diferencias sociales (Gs 66).

* Diálogo: ¿Qué debemos hacer?