Entrevista a Jesús López (por Bonifacio Fernández)

Creado en Miércoles, 01 Septiembre 2010 Última actualización en Sábado, 08 Junio 2013

Entrevista a Jesús López   (por Bonifacio Fernández)

1. ¿Qué personas han influido más en su vida de creyente y en su creatividad pastoral?

\"alfter\"En el ámbito familiar, destaca la influencia de mi madre; murió cuando yo tenía once años, pero cuento con su presencia misteriosa. En el ámbito de la Iglesia universal, son para mí muy significativos: Juan XXIII, que puso en marcha la renovación eclesial; Teilhard de Chardin, que dio al cristianismo una visión dinámica del mundo y al mundo una visión pascual de la resurrección; Juan Pablo I, el Papa profeta, que dio testimonio de Cristo en su mes de pontificado. En el ámbito de la comunidad, destacaría a aquellas personas con quienes, de una forma especial, comparto la experiencia del evangelio.

2. Cuéntenos algunas de las mayores alegrías de su vida y de su ministerio pastoral en la actualidad.

Son muchas dentro de una familia tan amplia como es la comunidad. Contaré algunas. Por ejemplo, ésta: acabamos de poner en marcha una residencia para disminuidos psíquicos no gravemente afectados (Residencia Belisana, Fundación Betesda), que se ha hecho posible gracias al compartir de la comunidad, de las familias afectadas y de diversas instituciones. Somos testigos de que el Señor ha multiplicado nuestros panes, pues el proyecto nos desbordaba totalmente.

Asímismo, hemos celebrado recientemente la incorporación de nuevos asociados a la tarea de evangelizar, tras un proceso de maduración en la fe. He aquí el testimonio de Encarna, estudiante de periodismo: "Quién me iba a decir a mí que hoy iba a estar donde estoy y como estoy. Escuchar la Palabra me vino bien, pero me costó un gran esfuerzo entenderla y ponerla en práctica; yo he visto en todo este tiempo situaciones tremendas que se viven de manera diferente gracias a esa escucha. Una escucha que yo he integrado en mi vida y de por vida; una escucha abierta y permisiva; una escucha compatible con el resto de fórmulas de vida; una escucha que responsabiliza, que compensa y que recompone".

3. ¿Cómo suele Usted hablar de Dios en este año del Padre?

Como siempre, con confianza, de un Padre que nos ama, nos trata como a hijos, nos habla de muchas maneras, nos manifiesta quién es por medio de Cristo, nos invita a una fraternidad universal. Y está con nosotros no sólo al principio, sino también al final.

4. ¿Cómo ha ido descubriendo la dimensión comunitaria de la existencia cristiana que ha cristalizado en la experiencia de Ayala?

Cuando tomé la decisión de ordenarme, en Roma hace ahora treinta años, me puse al servicio de la Iglesia, de una Iglesia que necesitaba renovarse, ser comunidad, volver a los Hechos de los Apóstoles. Las dificultades eran enormes, para muchos todavía no había llegado la hora. Desde el principio, fui dando prioridad a lo que -de uno u otro modo- tuviera que ver con grupos y comunidades. Y desde esta clave, mientras completaba estudios de Psicología en Madrid, acepté la oportunidad de colaborar con la parroquia del Cristo de la Salud, en la calle Ayala.

En esta parroquia, un pequeño grupo de creyentes, insatisfechos del cristianismo convencional, buscábamos -en la experiencia de las primeras comunidades cristianas- vivir hoy la renovación profunda de una Iglesia, que -siendo vieja y estéril- podía volver a ser fecunda. Empezamos por un grupo en torno a la Biblia (unos meses), seguimos después con la orientación neocatecumenal (año y medio), hicimos una revisión que nos parecía necesaria y seguimos después por propia cuenta. Para entonces, teníamos ya la síntesis de fe del catecismo "Con vosotros está". Hemos ido poco a poco, por aproximaciones sucesivas, pero ahora, veinticinco años después, podemos decir que no hemos quedado defraudados. En 1987 nos constituimos en Asociación, reconocida eclesial y civilmente (c/ Saliente,1). Actualmente, estamos animando en Madrid más de cien grupos en parroquias, colegios y casas. La Asociación tiene también proyección fuera de Madrid: la Asociación Comunidad del Puerto (Tenerife), la Asociación Comunidad de la Palabra (Gran Canaria), la Asociación Con vosotros está (Córdoba).

El rumbo de la comunidad se ha ido definiendo mediante la escucha asidua de la Palabra de Dios en el fondo de los acontecimientos personales, sociales y eclesiales. Ha sido fundamental la comunicación de la propia experiencia de fe de quienes llevábamos el catecumenado, que poco a poco se iba convirtiendo en comunidad. También lo ha sido la revisión continua del proceso a seguir, así como el contacto con otros grupos, en numerosos cursillos y encuentros.

5. ¿Cómo enfoca concretamente la lectura y meditación de la Palabra de Dios en sus catequesis?

Con la adaptación necesaria en cada caso, solemos utilizar el esquema de reunión que Pablo propone a la comunidad de Corinto: "Cuando os reunís, cada cual puede tener un salmo, una instrucción, una revelación, un discurso en lengua, una interpretación" (1 Co 14,26). También utilizamos este otro esquema, que es semejante: información de lo más importante, acontecido desde la última reunión; escucha de la Palabra de Dios, dicha ya (instrucción) o dicha hoy (en los diversos acontecimientos y situaciones); oración desde lo escuchado, desde lo vivido, con un salmo, con propias palabras, en el espíritu del Padre nuestro; acción, que brota de la Palabra escuchada.

6. ¿Qué es lo más positivo que ve en nuestra sociedad secular, democrática desde la perspectiva de la evangelización?

Es la situación normal, anunciar el evangelio en medio de la libertad y no desde situaciones de privilegio ni por procedimientos (patentes o latentes) de coacción. Además, hay que destacar la progresiva toma de conciencia del respeto a la dignidad y derechos del hombre, así como de la necesidad de resolver los problemas sociales y políticos por vías pacíficas, no por la fuerza.

7. ¿Qué ideas y orientaciones básicas del Concilio Vaticano II están todavía pendientes de desarrollo, según su visión, o están siendo abandonadas?

El objetivo fundamental del Concilio, "devolver al rostro de la Iglesia de Cristo todo su esplendor, revelando los rasgos más puros y simples de su origen" (Juan XXIII), a pesar de todos los esfuerzos y logros (al menos, a gran escala) no ha sido aún asimilado y aplicado suficientemente. Se ha dicho acertadamente que "la aparición de las pequeñas comunidades es la manifestación más importante de la recepción y realización del Concilio en la Iglesia" (J.Losada). Esto supuesto, he aquí algunas orientaciones básicas pendientes de desarrollo y de aplicación: la recuperación de la Palabra de Dios dicha hoy en las circunstancias ordinarias de la vida (DV); el diálogo evangelizador con el mundo de hoy (GS); la reconstrucción del tejido comunitario de la Iglesia, que es misterio de comunión vivido en comunidad (LG); la celebración renovada de la fe, fruto de una comunidad viva (SC); la restauración del proceso catecumenal como proceso de evangelización (AG); el diálogo ecuménico y la restauración de la unidad (UR).

8. ¿Cómo ve y juzga Usted la presencia de la Iglesia en nuestra sociedad? ¿Cree que ha encontrado su lugar propio y adecuado en la sociedad pluralista y secular?

No termina de encontrar su lugar como comunidad que evangeliza en medio de la sociedad. En general, se sigue dando una ausencia alarmante de comunidades vivas. A pesar de los esfuerzos de renovación, subsiste el lastre de la vieja cristiandad. La vuelta a las fuentes se queda, en muchos casos, en una peregrinación medieval.

9. Desde su perspectiva de catequista y desde la experiencia de la comunidad de Ayala, ¿cuáles son las urgencias formativas de la Iglesia en España y especialmente de la formación de los seglares?

Recuperar la dimensión actual de la Palabra de Dios en las situaciones concretas de la vida. Y recuperar, para bautizados o para quienes se preparan a recibir el bautismo, un tipo de catequesis (de inspiración catecumenal) que sea una entrega viva del evangelio y de todo el evangelio a los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

10. Desde su experiencia y observación, ¿cuáles son los logros pastorales más significativos y fecundos que ha conseguido la Iglesia de Dios en España en estos últimos años?

Durante el posconcilio, quizá no tanto en estos últimos años, hay que destacar la progresiva toma de conciencia de que es preciso evangelizar a los bautizados, así como la floración (minoritaria) de grupos y comunidades, en los que se da una relación de fraternidad y se vive la experiencia del evangelio. Entre 1970 y 1984 se produce en la sociedad española un impresionante descenso del número de católicos practicantes: baja del 64 al 31%, para mantenerse durante estos años en torno al 30% (De Miguel,94-95). Si, además, nos preguntamos qué significa realmente esa práctica y quiénes la observan, hemos de valorar sobre todo aquello que intenta superar una pastoral que podría llamarse de conservación y de consumo.

11. ¿Qué dimensiones del evangelio le parece que son más difíciles de entender y aceptar por parte de la sociedad posmoderna y mediática de nuestro tiempo?

Por ejemplo, la perspectiva cristiana del matrimonio, la necesidad de superar las grandes diferencias sociales, la denuncia de los nacionalismos absolutos, el anuncio profético de los caminos que conducen a la paz.

12. Se dice que los laicos sufren afonía en nuestra Iglesia y en nuestra sociedad, ¿qué pasos hay que seguir dando para continuar potenciando la vocación y misión de los cristianos laicos?

La afonía es un mal endémico y estructural, propio de una Iglesia en situación de cristiandad. Arrastramos un déficit de evangelización que es secular: muchos son los bautizados, pocos los evangelizados. Es preciso reconstruir el tejido comunitario de la Iglesia, donde la gente pueda madurar en la fe, así como descubrir su vocación y su misión.

13. El Papa Juan Pablo II ha hablado de preparar el Jubileo del año 2000 mediante la conversión: dice que la Iglesia tiene que purificarse y arrepentirse de errores, infidelidades, incoherencias y retrasos, ¿cuáles habría que mencionar desde la perspectiva europea?

En medio de una sociedad que envejece, no se ha hecho bien el anuncio de una paternidad responsable; en medio de una sociedad rica, no se ha superado generosamente el abismo social de la inmigración que se acerca a la mesa de Europa; en medio de una sociedad violenta, no se ha denunciado claramente la locura de los nacionalismos absolutos ni se ha anunciado proféticamente el camino que conduce a la paz.

14. ¿Qué actitudes básicas deben acentuar los evangelizadores de hoy y de mañana?

Hablar desde la propia experiencia. Como dijo Pablo VI, ¿acaso hay otra forma de anunciar el evangelio que no sea el de comunicar a otro la propia experiencia de fe? Anunciar el evangelio en la debilidad de la libertad, vivirlo en comunidad, ofrecer al mundo de hoy las señales que liberan como algo que cualquiera puede oir y ver: "los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la buena nueva" (Mt 11,5).

15. ¿Qué sobra y qué falta en los procesos de iniciación y formación de los cristianos en nuestro país?

Sobra teoría, indoctrinación, divorcio entre fe y vida, anulación de la Palabra de Dios, pastoral de consumo. Falta experiencia de fe, conciencia de proceso, comunidad viva donde pueda desarrollarse el hombre nuevo nacido del evangelio. No es el individuo, sino la comunidad quien puede evangelizar, quien puede catequizar, quien puede celebrar. Es preciso levantar la tienda caída (Hch 15,16), reconstruir el tejido comunitario de la Iglesia, volver a las fuentes de las primeras comunidades, hacer ese viaje que no viene en las agencias de peregrinación.