19 / agosto / 2014
El Señor es mi pastor. Aunque pase por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo (Sal 23). En una conferencia de prensa al volver de Corea del Sur, el Papa afirma que el arzobispo Romero era “un hombre de Dios” y que “el proceso estaba en la Congregación para la Doctrina de la Fe, bloqueado por prudencia. Ahora ha pasado a la Congregación para los Santos y está siguiendo el camino normal de un proceso”, “lo que me gustaría que aclarasen cuándo hay un martirio por confesar la fe –odium fidei- y cuándo por trabajar para el prójimo como ordena el Señor”, “este es el trabajo de los teólogos, porque detrás de él hay una larga lista. Tenemos que seguir el proceso y el Señor tiene que dar una señal. Ahora los postuladores deben moverse, porque no hay impedimentos”.
