31 / octubre / 2010
Fiesta de todos los santos. Una muchedumbre inmensa que nadie podría contar (Ap 7,2-14). Del Señor es la tierra y cuanto la llena (Sal 24). Ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Seremos semejantes a El (1 Jn 3,1-13). ¡Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados (Mt 5,1-12). Decenas de fieles mueren en la iglesia de Nuestra Señora de la Salvación, en el centro de Bagdad. Varios hombres de uniforme irrumpieron armados y dijeron pertenecer al Estado islámico de Irak. Amenazaron con volar el templo si no eran liberados ciertos miembros de Al Qaeda encarcelados en Irak y Egipto. Las fuerzas de seguridad iraquíes y norteamericanas entraron en la iglesia para liberar a los rehenes. Hubo un tiroteo. Los secuestradores lanzaron granadas y detonaron sus chalecos explosivos. Murieron los terroristas y decenas de fieles, quizá más de 60. Entre los muertos hay tres sacerdotes jóvenes.
