Canciones
Estas canciones han nacido de la experiencia de fe vivida en la Comunidad de Ayala Las canciones -estas y otras que aparecerán también- han nacido por los caminos, yendo de un sitio para otro, con la comezón de anunciar el Evangelio (1Co 9,16) en medio de una sociedad bautizada, pero insuficientemente evangelizada, y en medio de una Iglesia en la que -a pesar de todo- siguen faltando comunidades vivas.
La canción Levantaré la tienda es un canto a la renovación eclesial: se levanta la tienda (Hch 15,16), allí donde se reconstruye el tejido comunitario de la Iglesia, donde se crea comunidad, donde se vive la experiencia de las primeras comunidades.
En realidad, para vivir lo fundamental no hace falta mucho. Como dice el Señor, donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt 18,20). Cantamos su presencia en medio de la historia: No le busqueis allí. Con su paso adquiere nuestro mundo una dimensión nueva: Mil gracias derramando. Se repiten las señales que liberan: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la buena nueva (Mt 11,5). Necesitamos reconocer su presencia viva entre nosotros: Ven, Señor Jesús.Es preciso escuchar su Palabra, que invita a construir la propia vida sobre firme fundamento: La piedra angular; que denuncia, purifica o sustituye el viejo templo: No temas, Sión; que supera el desierto y conduce a ciudad habitada: Tus umbrales, Jerusalén; que capacita a la comunidad como luz de las gentes: Vosotros sois la luz; que hace posible la vida del apóstol: Voz que clama; que respalda el anuncio misionero del discípulo: Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero.
El primer Pentecostés corrió, como reguero de pólvora, sobre un campamento de peregrinos. Esto vuelve a suceder, cuando el don del Espíritu anima la fiesta de las tiendas: Oh Señor, envía tu Espíritu. Entonces proclamamos las maravillas de Dios, como María, como la Iglesia naciente: Con gozo en el corazón. Y en cualquier situación -según el consejo de Pablo- cantamos salmos, himnos y cánticos inspirados (Ef 5,19).
No le busqueis allí
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El mensaje de la resurrección es anunciado en medio de situaciones infrahumanas, el llanto incontenible de la Magdalena, la esperanza frustrada de los de Emaús, la duda escéptica de Tomás. Para ellos todo ha quedado enterrado en el sepulcro de
Levantaré la tienda
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Desde hace tiempo, la Iglesia padece una ausencia alarmante de comunidades vivas. Es, por eso, la tienda de David que está caida y que hay que levantar (Hch 15,16), reconstruyendo su tejido comunitario. Sólo así se renueva profundamente la Iglesia.
Oh Señor, envía tu Espíritu
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Cuando Jesús habla de la oración, dice: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abre (Lc 11,9-10). Muchos
Voz que clama
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En tiempo de Jesús, la profecía no era corriente. Había sido sustituida por las Escrituras y la cadena de tradiciones interpretativas. Y en nuestro tiempo, ¿qué pasa? El Concilio ha recordado que la Iglesia tiene una misión profética y que
Qué hermosos son
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En el proyecto original de Dios, el hombre es colocado en un jardín (Gn 2,8), en un mundo admirable que canta la gloria de Dios (Sal 8,2). Sin embargo, el hombre anda como expulsado, extraño a su mundo, buscando como
Ven, Señor Jesús
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Nuestro mundo es evangelizado en la medida en que se vuelven a dar entre nosotros las señales que liberan, las señales esperadas: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia
Tus umbrales, Jerusalén
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Procediendo de los cuatro puntos cardinales, los peregrinos divisan ya Jerusalén. Grandes dificultades y peligros quedaron atrás. A la vista de la ciudad santa, donde cada uno se encuentra como en casa, los caminantes -cada vez más cerca- dirigen una
No temas, Sión
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La misión de Jesús había comenzado por Galilea (Mt 4,15), pero su destino era Judea, Jerusalén y el templo, un destino comprometido y peligroso: “Ha devorado vuestra espada a los profetas, como el león cuando estraga” (Jr 2, 30; Mt
Con gozo en el corazón
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(MAGNIFICAT) En su humildad y pobreza María se encuentra con la buena noticia y la canta: Proclama mi alma la grandeza del Señor (Lc 1,46). María es dócil a la Palabra. Su fe se mantiene firme, incluso cuando camina sin
Mil gracias derramando
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Casi todas estas estrofas (salvo la última) las compuso San Juan de la Cruz en la cárcel conventual de Toledo, entre diciembre de 1577 y agosto de 1578. Tenía 35 años. En efecto, estando en la cárcel y comenzando a
La piedra angular
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El mayor problema religioso del hombre no está en si Dios existe o no existe, sino en si Dios habla hoy o no. Para la Iglesia naciente, evangelizar es anunciar la buena nueva de la Palabra (Hch 8,4); quien evangeliza,
Vosotros sois la luz
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Nuestro mundo necesita de la Buena Noticia del Evangelio. Necesita de su luz, para no andar en oscuridad. Necesita de su sal, para luchar contra la corrupción. Si los creyentes se acomodan al mundo presente (Rm 12,2), se apaga la

