6 / enero / 2015
Cuestiones sobre el evangelio de la infancia. Setenta semanas. Llama la atención. Hay “setenta semanas” (Dn 9,24) entre la concepción de Juan y la presentación de Jesús en el templo (Lc 1,5-2,32). 70 x 7 = 490 días. Al sexto mes de la concepción de Juan (Lc 1,26 y 36) se produce el anuncio (y concepción) de Jesús. Tres meses después nace Juan. Seis meses después nace Jesús. Por tanto, 6 + 3 + 6 = 15 meses. Contando según el uso convencional 30 días por mes, 15 x 30 = 450 días. Si la presentación de Jesús en el templo es a los 40 días (Lc 2,22; Lv 12,2-4), entonces tenemos: 450 + 40 = 490 días. Entre el anuncio de Juan (Lc 1,8-22) y su concepción, hay unos días: Días después, concibió Isabel (Lc 1,23-24).
Los magos no van “a adorarle” al rey de los judíos, sino “a rendirle homenaje” (Mt 2,2; ver 2,8; 2,11); hay que revisar esa traducción y esa tradición a la luz del Evangelio.
Se ha tratado de hacer depender el relato del nacimiento de Jesús de la historia de las religiones, pero, como dice Ratzinger, “no se puede hablar de verdaderos paralelos”, “los relatos de Mateo y Lucas no son mitos ulteriormente desarrollados”, “en cuanto a su contenido concreto, provienen de la tradición familiar, son una tradición transmitida que conserva lo acaecido” (La infancia de Jesús, 57-59).
