Publicado el 25 septiembre, 2013 por Jesús López Sáez
Última actualización el 29 enero, 2025

Categoría: General Todos los que se sintieron movidos por Dios se pusieron en marcha y subieron a reedificar el templo del Señor (Es 1,1-6). Cuando el Señor tomó en sus manos nuestro destino, nos parecía soñar (Sal 126). Nada hay oculto que no llegue a descubrirse

Todos los que se sintieron movidos por Dios se pusieron en marcha y subieron a reedificar el templo del Señor (Es 1,1-6). Cuando el Señor tomó en sus manos nuestro destino, nos parecía soñar (Sal 126). Nada hay oculto que no llegue a descubrirse

22 / septiembre / 2013

Todos los que se sintieron movidos por Dios se pusieron en marcha y subieron a reedificar el templo del Señor (Es 1,1-6). Cuando el Señor tomó en sus manos nuestro destino, nos parecía soñar (Sal 126). Nada hay oculto que no llegue a descubrirse (Lc 8,16-18).

Ver calendario completo

Scroll al inicio