Publicado el 25 diciembre, 2021 por Jesús López Sáez
Última actualización el 18 diciembre, 2024

– LA IDENTIDAD ‘TRANS’. La ideología de género

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– LA IDENTIDAD ‘TRANS’

La ideología de género

1. La identidad ‘trans’, la transexualidad. se llama también incongruencia de género. De entrada, surgen algunos interrogantes:¿En qué consiste la identidad ‘trans’?, ¿es un trastorno psicológico?, ¿es un problema físico?, ¿es un problema moral?, ¿es una opción?, ¿es algo que viene dado?, ¿se nace así?, ¿qué pretende la pastoral ‘trans’?, ¿qué supone la legislación ‘trans’?, ¿en qué consiste la ideología de género? (en inglés, gender).

2. Cuestión física. En junio de 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) saca la incongruencia de género -la transexualidad- de la clasificación de enfermedades mentales, y lo deja dentro del capítulo de disfunciones sexuales. Es decir, deja de considerarla trastorno psicológico para quedarse en una cuestión física: la falta de adecuación del cuerpo al género que siente la persona (El País, 19-6-2018).

3. La pastoral ‘trans’ pretende “acompañar a las personas afectadas y refutar la ideología de género desde el debate sereno y la evidencia científica”. Esta es la fórmula ‘trans-versal’ con que la Iglesia afronta el desafío de las llamadas legislaciones ‘trans’. Así, “la línea pastoral marcada por el papa Francisco va calando en una Iglesia que no siempre ha sabido tener a mano una dosis de misericordia para quienes acudieron a ella con su sufrimiento a cuestas”, dice el redactor jefe de Vida Nueva José Lorenzo (1-12-2017).

4. Diego Neria Lejárraga nació el 6 de julio de 1966 en Plasencia (Cáceres). Sufrió mucho porque se sentía chico, pero era físicamente una chica. Su madre le regaló al cumplir los 18 años una intervención de reducción de mamas en un centro privado de Madrid. A los 41 años se efectuó la mastectomía bilateral cuando su madre ya había fallecido. Un día le dio el visto bueno a la operación, pero le robó una promesa: “No te operes hasta que no me muera”. Desde los 20 años es funcionario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. El obispo Amadeo Rodriguez “lo acompañó mucho”. En su libro El despìste de Dios Diego agradece al obispo “aquellas palabras que, antes de que todo esto empezara, ya tranquilizaron mi alma”. Luego se casó, cambió su identidad civil.  el año 2007. En el barrio donde vivía, un viejo sacerdote le decía: “Tú eres la hija del diablo y te abrasarás en las llamas del infierno”. El 24 de enero de 2015 el papa Francisco recibió al transexual español y a su esposa, Macarena. En octubre de 2016, durante el viaje a Georgia y Azerbaiyán, el papa contó esta historia a los periodistas y les preguntó: “¿Habéis entendido?”.

5. Ideología de género. En las palabras del papa está contenida la orientación que quiere dar la Iglesia. Esto no obsta para que el papa condene con claridad y dureza la ideología de género en la encíclica Amoris Laetitia: “Lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”. Durante la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia (2016), dijo el papa a los obispos polacos: “En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas -lo digo claramente con nombre y apellido- es el gender. Hoy a los niños en la escuela se les enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo”.

6. Acoger, acompañar, discernir. Ante la problemática real que “las tendencias o desequilibrios hormonales” crean en las personas, “debemos estar atentos a no decir ‘todo es lo mismo, hagamos fiesta’. No. Esto no. Pero en todo caso, recibirlo, acompañarlo, estudiarlo, discernir e integrarlo. Esto es lo que haría Jesús hoy”, sentenció el papa Francisco ante los periodistas que le acompañaban en el vuelo.  Hoy las cosas parecen haber cambiado: “Hoy, dice el redactor jefe de Vida Nueva, no se le cierra la puerta de la catequesis al niño de ocho años que va vestido de niña porque es tal como se siente y sus padres -y un médico- así lo certifican”. La comunidad cristiana ha de acoger, acompañar, discernir.

7. Elemento notorio. Juan Luis Martín, director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral, distingue un elemento que es notorio: “Cuando la persona afectada viene a la Iglesia con su sufrimiento, porque es una situación que causa mucho dolor, es acogida, acompañada, discernida y ayudada con una atención personalizada en las parroquias y colegios. Pero si esa persona viene, como se dan casos, enviada por el lobby gay, buscando provocar y forzar a la Iglesia a tomar una decisión, ahí es cuando la Iglesia no se implica”. A pesar de que la Iglesia avanza adecuada y progresivamente todavía hay “desconocimiento y confusión” en la opinión pública y en los agentes de pastoral sobre “los estados intersexuales y la transexualidad”. 

8. Documento episcopal. La Conferencia Episcopal Española publica en 2012 el documento titulado La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la moral familiar. Se distinguen dos corrientes contrapuestas, el espiritualismo puritano y el materialismo de las teorías de “género”. Para el espiritualismo, el papel que la sexualidad desempeña en ese amor “sería inapropiado asociarlo al amor divino” (n.46). Las teorías contemporáneas de género “pretenden desvincular la sexualidad de las determinaciones naturales del cuerpo, hasta el punto de disolver el significado objetivo de la diferencia sexual entre hombre y mujer” (n. 47). Se percibe fácilmente que detrás de estas corrientes tan contrapuestas hay un mismo denominador: una concepción antropológica dualista: “En el caso del espiritualismo puritano porque la corporalidad se ve como un obstáculo para el amor espiritual. En las teorías de género porque el cuerpo queda reducido a materia manipulable para obtener cualquier forma de placer. A ello se asocia un individualismo que, precisamente porque rechaza reconocer los significados intrínsecos del cuerpo, no capta el valor del lenguaje de la corporalidad en las relaciones humanas” (n. 48).

9. Los homosexuales son hombres y mujeres que se sienten atraídos por miembros del mismo sexo. Desde finales del siglo XX ha habido un movimiento global hacia la libertad y la igualdad para las personas homosexuales, igualdad que garantiza la no discriminación. Es difícil estimar de manera fiable el porcentaje de la población homosexual o la proporción de personas que tienen experiencias homosexuales por distintas razones, fundamentalmente debido a que no se identifican abiertamente como tales, debido a la homofobia. La orientación sexual se determina por una compleja interacción de factores biológicos y ambientales, y queda determinada a una edad muy temprana, muy anterior a la pubertad. 

10. Para el psicoanálisis la homosexualidad no viene dada por la genética sino que es una elección. No una elección consciente ni algo que el sujeto pueda modificar por gusto, es una elección inconsciente. El padre del psicoanálisis Segismundo Freud (1856-1939) define el “complejo de Edipo” como el deseo inconsciente de mantener una relación (incestuosa) con el progenitor del sexo opuesto y de eliminar al progenitor del mismo sexo. En el caso de los homosexuales, en vez de elegir al progenitor del sexo opuesto, se elegiría como objeto de amor al progenitor del mismo sexo. Esa elección dependería más del tipo de vínculo creado con cada progenitor que de la naturaleza o los instintos.

11. El informe Kinsey. En 1948 el antropólogo social norteamericano Alfred Kinsey publicó un informe sobre el comportamiento sexual en el hombre realizado a partir de más de 6.300 entrevistas en Estados Unidos con hombres de raza blanca. En 1953 publicó también un informe sobre el comportamiento sexual en la mujer realizado a partir de 5.490 entrevistas realizadas a mujeres de raza blanca. El 37% de los hombres entrevistados experimentó alguna vez un orgasmo homosexual a partir de la adolescencia. El 13% de los varones sintió deseos homosexuales sin que se produjera por ello contacto físico alguno. El 25% de ellos tuvo experiencias homosexuales no incidentales entre las edades de 16 a 55 años. El 18% mantuvo igual número de relaciones heterosexuales que homosexuales durante un periodo mínimo de 3 años entre las edades de 16 a 55 años. El 10% tuvo una conducta estrictamente homosexual durante un periodo de 3 años como mínimo y entre las edades ya reseñadas. Sólo un 4% manifestaba una conducta estrictamente homosexual durante toda su vida y ya manifiesta durante la adolescencia. Sólo un 3% de las mujeres había sido predominantemente homosexual durante un periodo de 3 años como mínimo. Las mujeres, en contraste con los hombres, no solían ser promiscuas y tenían su relación homosexual con una o dos compañeras en el 71% de los casos. El informe Kinsey provoca hasta hoy grandes controversias sobre todo por los métodos de acceso a la información, la selección de los entrevistados. Kinsey se negó a realizar muestreos aleatorios porque alegaba que, cuando las personas seleccionadas se negaran, se perdería la aleatoriedad.   

12. Encuesta del CIS. El 93,9% de los españoles se declara heterosexual, según la encuesta sobre relaciones sociales y afectivas en tiempos de pandemia publicada por el CIS. Pero este porcentaje cae 11 puntos, hasta el 82,7% entre los jóvenes de 18 a 24 años. En dicha franja de edad, el 13,2% se declara bisexual y el 3,2% homosexual. Unas proporciones que varían significativamente en el siguiente grupo de edad, de 25 a 34 años. Entre ellos, la opción de la heterosexualidad aumenta al 91,2%, el porcentaje de quienes se declaran homosexuales crece hasta el 5’6% (la media de la población es del 1,9%, debido en buena medida a que entre los mayores de 55 el porcentaje de quienes así lo declaran no alcanza el 1% y la bisexualidad se reduce al 2,3%). La encuesta del CIS pone de manifiesto que el final de la adolescencia es una etapa de exploración de la propia sexualidad (Ignacio Zafra, El País, 29-6-2021)

13. El profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York, Luis Rojas, escribió lo siguiente en 2003: “La causa exacta de la homosexualidad aún no se conoce. Cada día, sin embargo, más estudios científicos corroboran la noción de que se trata de una variación innata de los mecanismos biológicos y psicológicos que modulan la atracción romántica entre personas adultas, por lo que está fuera del control del individuo. En concreto, la orientación sexual parece configurarse en el cerebro del feto durante la gestación, mediante los efectos de las hormonas sexuales, andrógenos y estrógenos. Algo que sí sabemos con certeza es que la homosexualidad no es una enfermedad, no se contagia, no es un vicio, no es la consecuencia de tendencias antisociales, ni la secuela de padres ineptos o de una infancia traumática” (El País, 18-10-2003). 

14. Proceso de cambio. En 1968, la Asociación Americana de Psiquiatría consideraba la homosexualidad como un trastorno de la personalidad. Sin embargo,  en 1980 dejó de considerarse así, reservando la categoría homosexualidad egodistónica para diagnosticar a aquellas personas cuya orientación sexual les producía un profundo y marcado malestar. En 1987 se dio un paso más al eliminar  el término citado como posibilidad diagnóstica. La única mención sobre el tema que aparece en los manuales es la inclusión, entre los ejemplos de trastorno sexual no especificado, del “malestar notable y persistente acerca de la propia orientación sexual”, aunque sin especificar si ese malestar viene determinado por una orientación hetero, homo o bisexual. La homosexualidad dejó de ser considerada por la OMS como una enfermedad mental el 17 de mayo de 1990, fecha considerada como Día internacional contra la Homofobia y la Transfobia. En junio de 2018 la OMS saca la incongruencia de género -la transexualidad- de la clasificación de enfermedades mentales, y lo deja dentro del capítulo de disfunciones sexuales. Es decir, deja de considerarla trastorno psicológico para quedarse en una cuestión física: la falta de adecuación del cuerpo al género que siente la persona (El País, 19-6-2018).

15. El teólogo alemán Bernard Häring (1912-1998), perito del concilio Vaticano II, afirmó en el Diccionario de Teología Moral (1973): “Podemos aventurar que aproximadamente el cuatro por ciento d población pertenece al grupo de tendencias homosexuales. Existe, sin embargo, un número mucho mayor de personas que, en ciertos momentos de su vida, descubren tendencias o tienen experiencias de tipo homosexual”. El teólogo distingue entre homosexualidad primaria (irreversible, persistente) y transitoria (episódica): “Las tendencias homosexuales, sobre todo si son de carácter irreversible, no están sujetas en cuanto tendencias a un juicio de índole moral”, “la homosexualidad persistente se diferencia de la episódica. Esta puede ser accidental (durante la adolescencia sin que luego perdure), o incidental o sustitutiva (difundida entre marinos o jóvenes que durante años viven en colegios en los que sólo tienen contacto con personas del mismo sexo)”.

16. El teólogo alemán distingue “entre homosexualidad primaria o irreversible y la bisexualidad”, “el término bisexualidad indica una estructura ambivalente de la sexualidad, con tendencias tanto homosexuales como heterosexuales”, “la prevalencia puede variar a lo largo de los diversos periodos de la vida, llegando incluso a la fijación de una u otra forma de sexualidad”, “al partir nosotros de una perspectiva global del concepto de salud y de normalidad, nos sentimos inclinados a sostener que la fijación homosexual ha de considerarse como una situación anormal que es preciso curar en la medida en que sea posible”.

17. Terapias de acompañamiento. La Conferencia Episcopal Española apoya al obispo de Alcalá, Juan Antonio Reig Plá, y los cursos de “sanación espiritual” dirigidos a homosexuales, pues se trata de “acompañar a las personas que lo deseen desde el discernimiento espiritual” (EFE, 5-4-2019). La Comunidad de Madrid, gobernada por el PP y por Ciudadanos, impone una multa a Elena Lorenzo, una coach que, según su versión, hace coaching de identidad tanto a homosexuales como a heterosexuales sin pretender curar la homosexualidad, porque para ella “no es una enfermedad” (25-9-2019). La Asociación Española Abogados Cristianos lleva al Constitucional la ley LGTBI (Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales), aprobada por el PP en la Comunidad de Madrid, por el expediente sancionador abierto a la coach Elena Lorenzo por realizar terapias de acompañamiento (RD, 23-5-2019).

18. Derechos del Niño. La Convención de los Derechos del Niño (1989) es un tratado internacional que obliga a los 195 Estados que lo han ratificado. En sus 54 artículos, reconoce a los niños pleno derecho al desarrollo físico, mental y social. Esto se contradice con la base de la llamada ideología de género que ha estudiado la influencia cultural y social en la población infantil y juvenil. El sexo hace referencia a lo biológico, que se lee mediante los cromosomas sexuales: XX (niñas) y XY (niños). El sexo está determinado en los genes. Es, por tanto, una variable biológica. Esto implica diferencias anatómicas, fisiológicas y genéticas entre hombres y mujeres. Negar estas diferencias es dañino para el desarrollo de la persona.

19. El género. La palabra género fue utilizado por primera vez por John Money, psicólogo y médico neozelandés, en 1955. Este término hace referencia “a los modos de comportamiento, forma de expresarse y moverse, y preferencia en los temas de conversación y juego que caracterizan la identidad masculina y femenina” (Puleo, 2008,15). Los científicos sociales le reconocen a este autor la importancia que les asignó a los factores culturales frente a las posiciones biologicistas, a pesar de reconocer que la identidad de género se produce alrededor de los dieciocho meses, como culminación de un proceso de componentes tanto biológicos como sociales. Negar estas diferencias o perpetuarlas rígidamente es dañino para el desarrollo de las sociedades. Por tanto, vale la pena el esfuerzo de utilizar el término “sexo” para aspectos biológicos y el término “género” para aspectos relativos a la identidad psicosocial, cultural y relacional.

20. La IV Conferencia Mundial de la Mujer (Beijing, 1995) supuso un punto de inflexión en el tratamiento de la igualdad. Aprobó por unanimidad la Declaración y la Plataforma de Acción que incorpora un nuevo mecanismo de actuación denominado gender mainstreaming o transversalidad de la perspectiva de género, esto es, la incorporación de la sensibilidad de género como una herramienta para el diseño, la ejecución y la evaluación de todas las políticas públicas. 

21. La periodista Gema Lendoiro se considera feminista inclusiva, es decir, un feminismo en el que lo importante es la mujer y no la ideología. Comenta que “aunar posiciones y unir intereses es más sano para el desarrollo de niños y adolescentes”, “por encima de los intereses ideológicos y políticos están ellos”, “el sano afán en la búsqueda de la igualdad de derechos y dignidad de todas las personas nos pueden facilitar encontrar puntos comunes entre distintas posturas. Es necesario tener unas premisas claras que transmitir a nuestros hijos”, “una cosa es promover la igualdad de todas las personas y otra es negar la diferencia de sexos. Una cosa es defender la diferencia de sexos y otra es negar las asimetrías sociales hombre-mujer en diversos ámbitos o las brechas salariales o distribución de poder fundamentadas en creencias y atribuciones de género” (La Razón, 7-11-2018).

22. Por su parte, afirma la antropóloga Nuria Gregori: “Una parte de tu cuerpo puede ser cromosómicamente distinta a tu anatomía sexual y no lo sabes. Tus cromosomas sexuales pueden decir una cosa y tus gónadas (ovarios o testículos) otra. Algunas de estas formas han sido clasificadas desde la biomedicina como Diferencias del Desarrollo Sexual (DSD). A lo largo de la historia, la biomedicina ha utilizado diversos estándares (celulares, cromosómicos, hormonales, anatómicos) para ‘verificar’ el sexo. Hoy el elemento al que se da mayor relevancia para determinar la ‘verdad’ sobre el sexo son las hormonas, en concreto, la testosterona. Unos niveles elevados de andrógenos durante el periodo fetal harán pensar a los médicos que una persona asignada como mujer pueda sentirse hombre en la edad adulta”.

23. El término hermafroditismo, dice Nuria Gregori, “es el más antiguo que encontramos para referir la anatomía sexual atípica y el primero que empezó a utilizar la biomedicina (Dreger, 1998; Reis, 2009). Exótico, monstruoso, temido o incluso deseado, el cuerpo hermafrodita alerta de una existencia sexuada más allá de los márgenes previstos. Una existencia peligrosa que debería ser controlada para no poner en peligro el orden moral de la época” (Utopías dicotómicas sobre los cuerpos sexuales, Arbor 189, 763, 2013). El hermafrodita tiene los órganos sexuales masculinos y femeninos a causa de una anomalía somática o física. Es mezcla de Hermes y Afrodita, de hombre y mujer.

24. Una de las aspiraciones más antiguas del hombre ha sido alcanzar un estado de perfección total que lo acercara a la divinidad. En el mundo clásico se llegó a concebir esta posibilidad en un ser que reuniera los caracteres de ambos sexos, la figura del andrógino o hermafrodita. Así leemos en El Banquete de Platón en boca de Aristófanes, comediógrafo griego: “Es preciso que conozcáis la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora, sino diferente. En primer lugar, tres eran los sexos de las personas, no dos, como ahora, masculino y femenino, sino que había, además, un tercero que participaba de estos dos, cuyo nombre sobrevive todavía, aunque él mismo ha desaparecido. El andrógino, en efecto, era entonces una cosa sola en cuanto a forma y nombre, que participaba de uno y de otro, de lo masculino y de lo femenino, pero que ahora no es sino un nombre que yace en la ignominia. En segundo lugar, la forma de cada persona era redonda en su totalidad, con la espalda y los costados en forma de círculo. Tenía cuatro manos, mismo número de pies que de manos y dos rostros, situados en direcciones opuestas, una sola cabeza, y además cuatro orejas, dos órganos sexuales y todo lo demás como uno puede imaginar a tenor de lo dicho” (189d-e-190). El mito clásico no ha pasado desapercibido a lo largo de la historia, siendo común su representación en cuadros y esculturas. Ahí está El hermafrodita desnudo del Museo del Louvre, una escultura del siglo II a.C. En 1679 Bernini esculpió el increíble colchón en el que se asienta el hermafrodita a petición de la familia Borghese.

25. El andrógino como arquetipo. La estructura del mito se refiere no sólo al pasado, a una edad dorada en la que las diferencias entre los sexos se diluyen, sino también al futuro en forma de aspiración humana, de relato que cubre un vacío, una carencia actual del ser humano. Superar las barreras entre ambos sexos es una antigua aspiración contenida en el mito del andrógino, tal como nos lo transmite Platón y, más tarde, Ovidio (Metamorfosis, IV, 271-415). El andrógino es un arquetipo universalmente extendido. El pionero de la psicología profunda Carlos Gustavo Jung (1875-1961) formuló la hipótesis de las representaciones colectivas inconscientes que denomina “arquetipos”. Los teóricos del inconsciente consideran la androginia como la sublimación de la sexualidad. En el mito platónico cada mitad de esos seres mutilados por Zeus se esforzaban en vano por encontrar su otra mitad. De esa manera, la unión sexual proporcionaría al hombre su máxima aspiración, es decir, su original estado andrógino (humanidades.blog/2018/09/18/el-hermafrodita).

26. Bibiana Fernández nació en Tánger el 13 de febrero de 1954 como niño bajo el nombre de Manuel, aunque desde muy joven se sentía mujer. No pudo prestar el servicio militar porque le consideraron “inútil total”. En 1961 comenzó su transición física y se sometió a tratamiento hormonal con estrógenos. En 1991 en Londres se le practicó una vaginoplastia. Es actriz, cantante y presentadora de televisión. En el año 2000 contrajo matrimonio por el rito tailandés con el cubano Asdrúbal Ametler, del que se separó en 2003. Cristina Ortiz nació el 19 de marzo de 1964 en Adra (Almería) como niño, José Antonio. Es conocida artísticamente como La Veneno. Desde muy pequeña, se sentía mujer. En 1990 comenzó a vestirse con ropa femenina a escondidas de su familia. Un año más tarde decidió marcharse a Madrid, donde comenzó a trabajar en la cocina de un hospital. Su primera aparición televisiva fue aún como José Antonio en 1991. Como Bibiana, ha visibilizado al colectivo transexual en España. Murió en 2016.

27. La intersexualidad es un término que se refiere a las variaciones corporales de las características sexuales (genitales, gónadas, niveles hormonales, cromosomas) que se originan durante el desarrollo de la diferencia sexual en la etapa embrionaria. Las características sexuales de la persona intersexual varían, puede ser inaparente, parecer masculinas o femeninas, o ni masculinas ni femeninas. Los activistas intersexuales se oponen a que se realicen cirugías de reasignación de sexo no urgentes en los niños. Dicen que una persona puede tomar la decisión correcta sobre su género sólo en la edad adulta (Isabel Pérez, UNAM). Fernanda Fernández, nacida en Zújar, Granada (1755), fue la primera persona intersexual conocida en España. Educada por unos padres cristianos, tomó el hábito religioso capuchino el 10 de abril de 1774 a los 18 años. Comunicó a su confesor lo que le sucedía, pidiéndole que la sacara del monasterio, pues era hombre y no mujer. Diversos confesores rechazaron su petición, atribuyendo a un fuerte histerismo los estímulos carnales que sentía. Sin embargo, fray Esteban Garrido consultó con los mejores teólogos y físicos, e informó al arzobispo de Granada, Juan Manuel Moscoso y Peralta. La reconocieron dos médicos, dos cirujanos y una comadrona. Estos atestiguaron que, prevaleciendo en esta persona los órganos principales que caracterizan el sexo masculino, debía considerarse hombre. El arzobispo la hizo vestir de hombre y el 11 de febrero de 1792 la remitió a sus padres.

28. Hasta los 18 años, Claudia no pudo ponerle nombre a lo que le ocurría. Carecía de menstruación y conservaba algún recuerdo borroso de una operación cuando era pequeña, pero nada más. Hasta que por un cambio de consulta médica, el doctor solicitó a la enfermera su expediente. Claudia descubrió que había nacido con el Síndrome de Morris, síndrome de insensibilidad parcial a los andrógenos, uno de los tipos de intersexualidad más comunes. Tenía las características físicas de una mujer, pero los códigos genéticos de un hombre: “Somos intersexuales, dice, no hermafroditas. Se da por hecho que el hombre es XY y la mujer XX, pero no en todos los casos”. Cuando comenzó a reconstruir su historia, Claudia descubrió que a los dos años le habían extirpado las gónadas masculinas que tenía alojadas en el abdomen. Esa intervención no la recuerda, pero sí conserva algún destello de la que sufrió dos años después, una cirugía de “normalización” para estandarizar su vagina. “Si se pudiera ir hacia atrás, me gustaría haber tenido la posibilidad de elegir operarme o no. La oportunidad de que a mis padres les hubieran explicado todo claramente” (El País, 17-9-2016).

29. Anteproyecto de ley. Con la aprobación del Consejo de Ministros inicia su tramitación el Anteproyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, informa la corresponsal de género de El País Pilar Álvarez (29-6-2021). El anteproyecto permite desde los 14 años cambiar sexo y nombre en el DNI tras un plazo de tres meses. España se convierte en el decimosexto país que permite la autodeterminación de género, después de Dinamarca, Portugal, Noruega, Malta o Argentina, entre otros. Tras su aprobación en el Consejo de Ministros, al texto le queda aún la revisión de los órganos consultivos y toda la tramitación parlamentaria en las Cortes, con las aportaciones y enmiendas del resto de grupos, antes de su aprobación definitiva. El anteproyecto, que ha contado con la oposición de parte del movimiento feminista, prevé eliminar la necesidad de informes médicos o de años de hormonación que se necesitan ahora para cambiar el DNI. La persona deberá pedir el cambio en el Registro Civil y regresar tres meses después para ratificarlo y que se haga efectivo, sin tutelas ni testigos. Las personas mayores de 16 años podrán requerirlo por sí mismas. Y se permitirá con la asistencia de progenitores o tutores a partir de los 14 años de edad, la edad en la que es obligatorio el DNI. Se contemplan sanciones de hasta 150.000 euros para quienes practiquen terapias de conversión, destinadas a modificar la orientación e identidad sexual de las personas. La reasignación de género en España ya no requiere de una evaluación médica (5-1-2022).

30. Algunos artículos. Objeto de la Ley: “La presente Ley tiene por objeto garantizar y promover el derecho a la igualdad real y efectiva de las personas lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales, así como a sus familias” (Art.1). Rectificación registral: “Toda persona de nacionalidad española mayor de dieciséis años podrá solicitar por sí misma ante el Registro Civil la rectificación de la mención registral del sexo”, “las personas menores de dieciséis años y mayores de catorce podrán presentar la solicitud por sí mismas asistidas en el procedimiento por sus representantes legales. En el supuesto de desacuerdo de los progenitores o representante legal, entre sí o con la persona menor de edad, se procederá al nombramiento de un defensor judicial”, “las personas con discapacidad podrán solicitar, con las medidas de apoyo que en su caso precisen, la rectificación registral de la mención de sexo”, “el ejercicio del derecho a la rectificación registral relativa al sexo en ningún caso podrá estar condicionada a la previa exhibición de informe médico o psicológico relativo a la disconformidad con el sexo mencionado en la inscripción de nacimiento, ni a la previa modificación de la apariencia o función corporal de la persona a través de procedimientos médicos, quirúrgicos o de otra índole” (Art. 37,1-4).

31. Plazo: “En el plazo máximo de tres meses desde la fecha de la comparecencia y solicitud de rectificación inicial, la persona encargada del Registro Civil deberá citar a la persona legitimada para que comparezca de nuevo y ratifique su solicitud, aseverando la persistencia en su decisión” (Art. 38,6). Prohibición de terapias de conversión: “Se prohíbe la práctica de métodos, programas y terapias de aversión, conversión o contracondicionamiento, en cualquier forma, destinados a modificar la orientación o identidad sexual o la expresión de género de las personas, incluso si cuentan con el consentimiento de las personas interesadas o de sus representantes legales” (Art. 16). Unas preguntas: ¿la adolescencia es una edad adecuada para tomar una decisión ‘trans’?, ¿en los casos claros hay que abordarlo cuanto antes?, ¿hay adolescentes afectados que se suicidan por no abordarlo?, ¿hay adolescentes que se suicidan tras someterse a una terapia de conversión transgénero?

32. Rechazo feminista. El rechazo a la libre determinación de género ha llegado principalmente a través de Carmen Calvo, vicepresidenta primera del Gobierno. En el verano de 2020, Calvo firmó con José Luis Ábalos un argumentario del PSOE “contra las teorías que niegan la realidad de las mujeres”, “si se niega el sexo, se niega la desigualdad que se mide y se construye en base a este hecho biológico”. La posición de Calvo coincide con parte del movimiento feminista que ve en esta normativa una amenaza: consideran que el sexo no es algo que se elija, porque entonces todas las leyes que específicamente “evitan la discriminación de las mujeres” estarían en riesgo.

33. Teoría “queer”. La filósofa estadounidense Judith Butler (1956) ha ejercido una gran influencia dentro de feminismo por proponer una concepción del género imitativa y representativa. Gender Trouble (Problema Género, 1990) es el texto iniciático de la teoría “queer”. En él Butler señala que el género es esencialmente identificación, que consiste en una fantasía dentro de otra fantasía. El género se define en lo que denomina performance, esto es, la repetición imita constantemente la fantasía que constituyen las significaciones de manera encarnada. Lo que era un insulto (“queer”, maricón, tortillera) se transforma en bandera de lucha.

34. El filósofo ‘trans’ de orientación “queer” (Q+) Paul B. Preciado dice en su libro Manifiesto contrasexual (Barcelona, 2020): “El fracaso de la izquierda durante el siglo XX y lo que va de XXI radica en su incapacidad para redefinir la soberanía en términos distintos a los de cuerpo patriarcal occidental, blanco, biomasculino. Consciente de la necesidad urgente de una transición política, este Manifiesto propone construir un cooperativismo libertario somático planetario, una cooperación de (todos) los cuerpos vivos dentro de la Tierra y junto con ella”. El filósofo ‘trans’ propone “una tercera vía”: “Frente a la agenda liberal reformista e integracionista que los movimientos de identidad LGTBIQ+ han desarrollado a partir de los ochenta, la contrasexualidad propone una nueva configuración de la relación entre deseo, cuerpo y sexualidad, entre tecnología y conciencia, que cuestione la epistemología de la diferencia sexual y sobrepase las identidades sexuales binarias” (Preciado, 33-35).

35. Dice Preciado: “Cuando escribí este libro… tenía veintiocho años, mi nombre legal era Beatriz, se me había asignado sexo femenino, me identificaba como lesbiana; digamos incluso que, frente al armario del feminismo dominante, era lesbiana radical”. Su libro “dejaría atrás las categorías de hombre y de mujer, de heterosexualidad y de homosexualidad, para afirmarse como contrasexual”. Bajo la dirección de Jacques Derrida y Agnes Heller hizo una tesis doctoral sobre Agustín de Hipona: “Agustín pasó de un deseo lujurioso y una actividad sexual en auge a un imperativo ético de castidad y de autorrenuncia sexual. Agustín era, a su manera y con respecto a su formación sexual grecorromana, ‘transexual’: pasó de una economía del deseo a otra, de una epistemología del cuerpo a otra, contribuyendo a la invención de una nueva sexualidad (que se extendería después con el cristianismo) dominada por la introyección teológica del deseo, el control afectivo y la deserotización” (Preciado, 13-14).

36. Comentario. En sus Confesiones Agustín de Hipona (354-430) reconoce una relación homosexual: “Cuando llegué a Cartago (370), bullía a mi alrededor un caldero de amores ilícitos. Yo nunca había amado y estaba ansioso por amar (…). De modo que contaminé al agua primaveral con la suciedad de la concupiscencia. Enlodé su limpia corriente con el infierno de la lujuria y, a pesar de ser impuro e inmoral, con mi exceso de vanidad solía comportarme como un hombre de mundo que frecuentaba los lugares elegantes que están de moda. Me zambullí de cabeza en el amor, ya que anhelaba que me atrapase”. La relación apenas duró un año: “fue arrebatado a mi locura para poder ser preservado contigo para mi consuelo. Pocos días después, estando yo ausente, regresaron las fiebres y falleció”, “todo lo que había compartido con él, sin él quedaba reducido a un tormento cruel”. Luego Agustín tuvo una relación heterosexual, de la que nació su hijo Adeodato y que duró trece años, luego tuvo una amante antes de convertirse. (ver El día de la cuenta, 321-342). Por los datos que tenemos, Agustín pudo ser “bisexual”, pero también (con mayor probabilidad) su homosexualidad pudo ser transitoria.

37. La contrasexualidad, dice Preciado, “es un análisis crítico de la diferencia de género y de sexo, producto del contrato social heterosexual”, “la contrasexualidad apunta a sustituir ese contrato social que denominamos Naturaleza por un contrato contrasexual. En el marco del contrato contrasexual, los cuerpos se reconocen a sí mismos no como hombres o mujeres sino como cuerpos hablantes, y reconocen a los otros como cuerpos hablantes”, “la sociedad contrasexual proclama la equivalencia (y no la igualdad) de todos los cuerpos-sujetos hablantes que se comprometen con los términos del contrato contrasexual dedicado a la búsqueda del placer-saber” (Preciado, 47).

38. La sociedad contrasexual: “La sociedad contrasexual demanda que se borren las denominaciones ‘masculino’ y ‘femenino’ correspondientes a las categorías biológicas (varón/mujer, macho/hembra) del carnet de identidad, así como de todos los formularios administrativos y legales de carácter estatal. Los códigos de la masculinidad y de la feminidad se convierten en registros abiertos a disposición de los cuerpos hablantes en el marco de contratos consensuados temporales” (Art. 1), Se pondrán en marcha una serie de prácticas contrasexuales. Por ejemplo, “resexualizar el ano (una zona del cuerpo excluida de las prácticas heterocentradas, considerada la más sucia y la más abyecta) como centro contrasexual universal” (Art. 4), “toda relación contrasexual será el resultado de un contrato consensual firmado por todos los participantes. Las relaciones sexuales sin contrato serán consideradas violaciones” (Art. 5),

39. Actividad sexual y actividad reproductora: “La sociedad contrasexual declara y exige la separación absoluta de las actividades sexuales y de las actividades de reproducción. La reproducción será libremente elegida por cuerpos susceptibles de embarazo o por cuerpos susceptibles de donar esperma. Ninguno de esos actos reproductivos establecerá un lazo de filiación parental ‘natural’ entre los cuerpos reproductores y el cuerpo recién nacido. Todo cuerpo recién nacido tendrá derecho a una educación contrasexual” (Art. 6), “la sociedad contrasexual decreta que las actividades contrasexuales se considerarán un trabajo social que, al mismo tiempo, será un derecho y una obligación para cualquier cuerpo (o sujeto hablante), y que estas actividades se practicarán regularmente cierto número de horas al día, a determinar según el contexto” (Art. 9), “la sociedad contrasexual demanda la abolición de la familia nuclear como célula de producción, de reproducción y de consumo” (Art. 10). Detalle de contrato contrasexual (posible): “Me reconozco como ano y como trabajador del culo” (Preciado, 60-70).

40. La Congregación para la Doctrina de la Fe en su Declaración sobre ciertas cuestiones relativas a la ética sexual (1975) afirma lo siguiente: “En el terreno pastoral es preciso tratar a estos homosexuales con comprensión y animarles con la esperanza de superar sus dificultades personales y su incapacidad para integrarse en la sociedad. Su culpabilidad habrá de ser juzgada con prudencia. Pero no es posible aplicar ningún método pastoral que pudiera justificar moralmente tales actos sobre la base de que serían concordes con la condición de estas personas” (n.8; ver Proyecto Catecumenal, 39. Matrimonio y Divorcio, La relación homosexual). Cuando salió este texto, lo incorporamos al Manual del Educador del Catecismo Con vosotros está (1976). Suponía un cambio de actitud en aquella situación de finales del franquismo, donde regía la Ley de Vagos y Maleantes (15 de julio de 1954) que incluía la homosexualidad como conducta peligrosa, y la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (1970) que incluía entre los supuestos de peligrosidad social “el de aquellos que realicen actos de homosexualidad”.

41. El Catecismo de la Iglesia Católica (1992) lo plantea así: “La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y de las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves, la Tradición ha declarado siempre que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (n. 2357), «un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición» (n. 2358), «las personas homosexuales están llamadas a la castidad» (n.2359).

42. Bien ¿y qué dice la Biblia? En la Biblia se dice: «Hombre y mujer los creó» (Gn 1,27). La diferencia sexual del hombre y de la mujer aparece vinculada a dos funciones fundamentales. En primer lugar, la ayuda mutua, ordenada a redimir la soledad humana: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a darle una ayuda adecuada» (Gn 2,18). En segundo lugar, la fecundidad, ordenada a la transmisión de la vida: «Creced y multiplicaos»(1,28). En la Biblia aparece el pecado de Sodoma, pero se trata de un delito particular, la violación homosexual que los habitantes de la ciudad cometen contra los huéspedes de Lot (Gn 19,4-5). La relación homosexual es un caso de “porneia”, unión ilegal prohibida en el Levítico: «No te acostarás con varón como con mujer; es abominación» (Lv 18,20); se castiga con la muerte (20,13). Este bárbaro castigo no aparece en el Evangelio. El Evangelio llama a la conversión, respetando la libertad. En el Evangelio no se aborda directamente el tema. Sin embargo, varios pasajes aluden de forma global a los casos de “porneia”o unión ilegal prohibidos en el Levítico (Mt 19,9; 5,32; ver Hch 15,20.29).

43. En el Evangelio, Jesús remite al proyecto original de Dios: «Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne» (Mt 19,5). Jesús suprime las concesiones que hizo Moisés: «Si uno se divorcia de su mujer – no hablo de unión ilegal – y se casa con otra, comete adulterio»(Mt 19,9; ver Mt 5,32 y Lc 16,18). La expresión unión ilegal (en griego, “porneia”) se refiere a las uniones prohibidas en el Levítico, una de ellas la unión homosexual (Lv 18,20). Los discípulos perciben perfectamente la posición de Jesús: no hay excepción en caso de divorcio (Mt 19,10). Jesús les dice que entender esto es don de Dios (19,11). Y hay cosas más difíciles, hay quienes por el Evangelio renuncian a una vida conyugal: “Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda” (19,12). Dice Jesús también: “Misericordia quiero y no sacrificios”, “no he venido a llamar a justos sino a pecadores” (Mt 9,13). Dios es amor: “Cual la ternura de un padre para con su hijo, así de tierno es el Señor para quienes le temen” (Sal 103).

44. Dice San Pablo, aunque manifiesta cuál es su posición personal y su preferencia: “En cuanto al celibato, no tengo palabra del Señor” (1 Co 7,25). En el ambiente de corrupción del puerto de Corinto, Pablo denuncia la actitud de quienes dicen: “Todo me es lícito”. En la comunidad hay un caso de incesto: “uno de vosotros vive con la mujer de su padre. Y ¡vosotros andáis tan hinchados!” (1 Co 5,1; Lv 18,8), «ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los invertidos, ni los homosexuales (“masculorum concubitores”, los que se acuestan con hombres), … heredarán el reino de Dios» (1 Co 6,9-10; Lv 18,20). Hay cosas que no caben dentro de la comunidad. Otra cosa es fuera de la comunidad, por ejemplo, en la familia, en el trabajo: “Al escribiros en mi carta que no os relacionarais con los impuros, no me refería a los impuros de este mundo en general”, “de ser así, tendrías que salir del mundo”, “a los de fuera, Dios los juzgará” (1 Co 5,9-13), En la carta a los romanos, Pablo denuncia a un mundo que se aparta de Dios, practica y exalta la homosexualidad: «Abandonándolos a sus deseos, los entregó Dios a la inmoralidad, con la que degradan ellos mismos sus propios cuerpos, … los entregó Dios a pasiones infames, pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre» (Rm 1,24-27).

45. En medio de una cristiandad que se desmorona y en medio de una nueva cultura dominante, la identidad “trans” suscita reacciones diversas. El problema es complejo. Las situaciones son diversas. Hemos recogido una serie de datos y de criterios aplicables (o no) en cada caso. La comunidad cristiana ha de acoger, acompañar, discernir. Además, nos encontramos ante la ideología de género. Como Iglesia que se renueva, procuramos establecer una nueva relación con el mundo, abandonamos la vieja identificación entre cristianismo y sociedad, salimos de la situación de cristiandad, optamos por vivir como comunidad en medio de la sociedad, respetamos la autonomía de lo temporal, reconocemos el legítimo pluralismo social, anunciamos el Evangelio sin imponerlo por la fuerza, respetando la libertad.

* Diálogo: Sobre la identidad ‘trans’

-es un problema físico, es un trastorno psicológico, es un problema moral, es una opción, es algo que viene dado, se nace con ello

-en la homosexualidad pueden concurrir diversos factores: físicos, psíquicos, familiares, sociales, culturales, ambientales.

-si la homosexualidad puede superarse, debe superarse.

-la persona homosexual no debe ser discriminada legalmente, debe ser acogida con comprensión, su culpabilidad debe ser juzgada con prudencia.

-a los de fuera, Dios los juzgará

-el celibato es una opción libre

-no todo vale, no todo me es lícito

-cada uno puede elegir el sexo

-la identidad de género tiene componentes biológicos y sociales

-el proyecto de ley es adoctrinador, autoritario

-el final de la adolescencia es una etapa de exploración de la propia sexualidad

-la adolescencia no es una edad adecuada para tomar una decisión ‘trans’

-si se niega la diferencia sexual, se niega la diferencia hombre-mujer

-los hizo varón y hembra

-Dios es amor, cual la ternura de un padre con su hijo

-la comunidad cristiana ha de acoger, acompañar, discernir.

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