27 / febrero / 2013
Renuncia de Benedicto XVI. Las lecturas propias del día parecen significativas. El Señor penetra el corazón, sondea las entrañas, pide cuenta, dice el profeta Jeremías (Jr 17,5-10). Quizá el Papa se ha visto en la encrucijada. El salmo presenta los dos caminos, el de los justos y el de los impíos: 'Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos' (Sal 1). Un abismo inmenso, que no pueden cruzar, separa a ricos y pobres, dice el pasaje del evangelio (Lc 16,19-31). El Foro de Curas de Madrid denuncia la corrupción política y económica mientras la crisis golpea a los ciudadanos. 'Ya solo soy un peregrino en su etapa final', dice el Papa Benedicto XVI después de realizar un recorrido en helicóptero desde Roma hasta Castelgandolfo. Contrastan mucho las palabras con las imágenes. El recorrido final ha sido apoteósico, de película.
